jueves, 20 de diciembre de 2007

EL PÁNICO SE HA DESATADO EN EL SECTOR LA ARENITA, DE LA PUYA DE ARROYO HONDO, DONDE LAS MADRES NO DEJAN SALIR A SUS HIJOS DE LAS CASAS A CAUSA DE LA P

Por: Martin Gonzalez
Martingonzalez06@gmail.com


El pánico se ha desatado en el sector La Arenita, de La Puya de Arroyo Hondo, donde las madres no dejan salir a sus hijos de las casas a causa de la presencia de por lo menos dos cocodrilos que han sido vistos en una cañada y en terrenos aledaños, por donde corre una gran cantidad de agua.

La señora Carmela Taveras, madre de cuatro niños, dijo que cada vez que alguien ve a los cocodrilos llaman al 911 para avisar a las autoridades y que esos animales sean localizados y atrapados.

“Nos hemos cansado de llamar y nadie hace caso”, dijo la señora mientras un grupo de vecinos permanecía en un puente de madera sobre la cañada en la cual han sido vistos los reptiles.

Yanet Bastardo, madre de dos niños, manifestó que los moradores de La Arenita no tienen tranquilidad desde que los cocodrilos fueron vistos en ese lugar.

Allí las madres no dejan salir a sus hijos de las casas ni los dejan jugar solos por temor a que sean atacados por los cocodrilos.

En el sector se tejen muchas historias sobre la presencia de los animales, algunas de las cuales no han podido ser confirmadas, entre ellas el ataque a dos cerdos de un señor conocido como Francisco, quien es propietario de un extenso conuco.

Igualmente se dijo que un joven conocido como Alex se tiró embriagado a la cañada cuando un grupo de personas salió huyendo presuntamente por la presencia de los dos cocodrilos.

Octaviano Morillo, un joven nativo de San Juan de la Maguana, dijo que aunque mucha gente cree que la presencia de los cocodrilos es un invento, él sí vio los reptiles soleándose en la cañada cerca del play de La Arenita.

Morillo dijo que tiene preparado una especie de gancho con un alambre grueso para capturar a los animales si son vistos.

El obrero Ramón Santana, nativo de Sabana Grande de Boyá, quien vive a orillas de la
Cañada, expresó su preocupación por el problema y criticó que las autoridades sólo investigarán cuando ocurra una tragedia o la gente mate a los animales.

Entre las personas que dan fe de la presencia de los reptiles está Francisco José Regalado, un joven cristiano de 16 años, y Carmito de los Santos, de 60, quien dijo que los cocodrilos “son de buen tamaño”.

Ayer empleados del Parque Zoológico Nacional estuvieron en el lugar investigando las denuncias.