lunes, 12 de noviembre de 2007

EXPERTOS URGEN RAPIDA ACTUACION ANTE INEVITABLE CLONACION DE HUMANOS.


Por: Martin Gonzalez.
Martingonzalez06@gmail.com


Toronto (Canadá).- Un informe redactado para la ONU alertó hoy que la comunidad internacional debe preparar el marco legal para el inminente nacimiento del primer ser humano clonado, a menos que haya una prohibición mundial sobre la materia.

El estudio, titulado "¿Es la clonación humana reproductiva inevitable? Opciones futuras para la ONU" y preparado por el Instituto de Estudios Avanzados (IAS) de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU), señala que la comunidad internacional tiene dos opciones ante la clonación reproductiva.

"Por un lado, establecer una prohibición mundial sobre la clonación reproductiva o, por el otro, asegurar que los futuros clones tienen sus derechos protegidos", afirmó en declaraciones a Efe Chamundeeswari Kuppuswamy, una de las autores del informe.

Los científicos creen que la aparición del primer ser humano clonado es inminente ante los recientes avances tecnológicos y a pesar de la oposición prácticamente general de todos los países a la clonación reproductiva.

Kuppuswamy pone el ejemplo del investigador surcoreano Hwang Woo-suk, quien en 2004 y 2005 afirmó haber producido células madre de embriones humanos clonados.

Aunque posteriormente se supo que esta afirmación era falsa y fue procesado por fraude, al parecer Hwang ha vuelto a trabajar en el campo de la clonación humana desde Tailandia.

Mientras existe un rechazo general a la clonación reproductiva, hay gran división respecto a la clonación terapéutica, como quedó de manifiesto en el 2005, cuando la Asamblea General de la ONU no pudo llegar a un acuerdo para la redacción de una convención internacional sobre el tema.

La clonación reproductiva tiene como objetivo la creación de copias idénticas del individuo original. El caso más famoso es el de la oveja "Dolly", una copia idéntica del animal original y creada a finales de los años 1990.

En cambio, la clonación terapéutica no pretende la creación de copias, sino el uso de la técnica de clonación para investigaciones médicas o científicas que pueden resultar en curas de enfermedades.

El fracaso de la convención se tradujo en la aprobación en marzo del 2005 -por 84 votos a favor, 34 en contra y 37 abstenciones- de la Declaración de la ONU sobre Clonación Humana, que no tiene carácter vinculante.

Kuppuswamy explicó que los 84 votos proceden de países que se opusieron a la clonación terapéutica, "en su mayor parte en base a cuestiones religiosas".

Mientras, los 34 votos en contra de la declaración pertenecen a países como el Reino Unido, España, Suecia, China o India, que quieren usar al clonación terapéutica para investigaciones médicas.

La consecuencia de la división es que la investigación sobre las clonaciones reproductivas y terapéuticas está gobernada por leyes nacionales y no por normas internacionales.

En la actualidad, más de 50 países prohíben la clonación reproductiva y ninguna nación ha aprobado legislación que lo permita.

De hecho, señaló Kuppuswamy, "sólo un país, Israel, ha expresado que podría permitir la clonación reproductiva".

"La falta de una prohibición sobre la clonación reproductiva significa que es solo una cuestión de tiempo hasta que individuos clonados compartan el planeta", afirmó el abogado Brendan Tobin, del Centro en pro de los Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Irlanda y otro de los autores del informe.

"Si se mantiene la situación, la comunidad mundial debe aceptar la responsabilidad y asegurar que cualquier individuo clonado reciba la protección total de sus derechos humanos", añadió Tobin.

Tanto Tobin como Kuppuswamy temen que futuros clones humanos sufran discriminación social y prejuicios, por lo que también consideran que serán necesarias campañas de concienciación para evitar la falta de sensibilidad sobre los clones.

El doctor A. H. Zakri, director del IAS, afirmó que "cualquiera que sea el camino que la comunidad internacional elija, necesitará actuar pronto, tanto para prevenir la clonación reproductiva o para defender los derechos humanos de los individuos clonados".

Pero Kuppuswamy reconoció que incluso si se llega a un acuerdo mundial para prohibir la clonación reproductiva, será muy difícil impedir que ésta ocurra.

"Solo se necesita que un científico cree el primer humano clonado para cambiar la situación", aseveró.